jueves, 8 de noviembre de 2007

Continuacion del Fanfic... (SPOILERS!!!!!)

I will always be with you :)

-Entenderé si quieres que esperemos a Ron.- añadió la chica ante el repentino silencio del muchacho.
- No, no es eso...- se apresuró a agregar Harry,- es más, no quisiera parecer... desagradecido, pero a veces creo que tu me comprendes mas... será por tu sencibilidad femenina?
- Jajaja! Si, tal vez... recuerda que Ron tiene la sencibilidad de una...
-Cucharita de té- dijeron los dos al mismo tiempo, antes de estallar en una carcajada.
- Basta! No seamos tan injustos con él! Ahora pienso... no se que dirás de mi cuando no estoy cerca!- La muchacha le dirigió una mirada examinadora como si quisiera practicar la Legeremancia con la mente dle chico.
- Que... que eres una insoportable sabelotodo pero que aún así nos haces las tareas.- Harry puso su mejor cara de víctima.
- Me halagas Harry... Gracias.- Dijo Hermione con una sonrisa.
- De nada. En fin. No sé por donde comenzar...
- Pués... después de la muerte de Snape...- Un escalofrío recorrió le cuerpo de la muchacha, como si el recuerdo le produjera repulsión.-... ¿qué... qué contenía el recuerdo? Aquel que te dió en la botella...
- Contenía, en pocas palabras, lo que estaba pautado para mi.- contesto simplemente el muchacho, y sintió como si un delicado peso abandonara su cuerpo. Si, pensó, Hermione era la persona indicada para hablar de esto.
- Bueno... no era una gran novedad no es así? Quiero decir, "Ninguno podrá vivir mientras el otro sobreviva"... no deja mucho a la interpretación.- Hermione fruncía el seño, gesto que indicaba que sus neuronas estaban trabajando a la máxima potencia que podían, y que pronto comenzaría a salir humo por sus orejas.
- Pero sabrás perfectamente que no hay nada más impredecible que la magia.- Contestó él habilmente.
Ella lo miró por unos segundos expectante, esperando a que continuara
Harry empezó a comtar detenidamente lo que recordaba. Pensó que habría partes que no podría confiar a nadie, y sin embargo, la mirada de sincero interéz de Hermione lo invitaba a contarle todo. Las palabras fluían y con ellos el peso de los acontecimientos de aquella noche perdía calibre poco a poco.
Y contó las escenas del pensadero. El suplicio que Snape había pasado en todos esos años de amar a su madre sin ser correspondido, y el de jugarse la vida por ella. Harry hasta se animaba a añadir los propios sentimientos que ahora, con la mente mas tranquila, aquellos aconteciemientos habían desencadenado en él. Se sentía culpable, mediocre, por haber sido tan injusto con Snape desde el primer momento en que lo había visto. Siempre se había puesto del lado de su padre, siempre había seguido el juego del profesor, aquel juego infundado en los reconcores por el simple hecho de que James había sido, al final, el eterno ganador del amor de Lily.
Después de todo, y por orden transitivo, Snape había sido tan guardían de Harry como el propio Sirius. Un guardián silencioso, un propio "anti heroe" en comparación con el "heroe" que había sido Sirius.
Y le contó lo de la Snich. Y sintío que no había ninguna necesidad de esconder las lágrimas que se atropellaban por salir, que no habñia necesidad del ser el chico fuerte capaz de cargar con el peso de sus sentimientos sin soltar una sola lágrima. ¡Vamos! Hermione lo había visto reir, sangrar, gritar, poseído, miedoso, hambriento, sin los huesos de toso un brazo, nervioso, enamorado, y un millón de cosas más.
Y, a pesar de que sintió que se moriría de la vergüenza, le contó lo de su... fiesta con Dumbledore. (Nota de la autora: no les parece q ahora q hemos descubierto q el profesor era homosexual, esto queda... descolocado? jajajaja)
Lo que comprendía de lo que había pasado después también lo explicó, pero no hizo alusión alguna a las confidencias que el anciano le había contado, pues eso si le pareció que era ir demasiado lejos.
Y ella escuchó. Y los ojos le brillaban de las lágrimas y del incontenible orgullo que habitaba ahora en su pecho hacia el adolescente que estaba sentado enfrente de ella. A ese que ella misma había ayudado a estudiar tantas veces, ese que con todo el miedo del mundo había corrido en busca de la piedra filosfal. Aquel que había sido como el hermano que no tenía, que la había elegido todos esos años como su compañera y concejera. Ese que le había confiado con toda ingeniudad los detalles de su primer beso, y quien (sin mucho resultado) intentaba siempre esconderle las notas de sus examenes por simple... vergüenza.
Y ahí estaban... sentados. Él llorando como un nene de 8 años a quien le habían arrebatado su pelota. Y ella.... la madre amorosa que lo consolaba y le decía que mñana irían a comprarle una mejor.
Y no lo soportó más. Se acercó al muchacho que lloraba a lágrima tendida, y lo abrazó hasta sentir como las lágrimas de éste mojaban el hombro de su sweter.
Estaban salvados. Podían ahora ser los chicos normales que, por destino uno, por elección la otra, hasta el momento no habían podido ser.


Continuara...


By La Belu Punchy!!! ^^

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