martes, 22 de enero de 2008

Comienzo del capitulo 10 (Spoilerssssssss!!!!) =)


Capitulo diez: Mejores amigos y peores enemigos.

Dos semanas para sus dieciocho años. No podía creerlo. Allí estaba, comprándose sus auto-regalos de cumpleaños: un televisor y un sistema de audio. ¿Quién lo hubiera dicho? Harry Potter ahora combinaba lo mejor del mundo mágico, con la tecnología del mundo muggle. No sabía a ciencia cierta que había comprado, sólo había entrado a la casa de artículos electrónicos y había elegido el primero que había visto. Estaba pesando donde iba a ponerlo, cuando la empleada del local lo sacó de su ensimismamiento.
- Señor... Potter. ¿No es así?- Preguntó la morena del otro lado del mostrador, mirando un papel que el vendedor le había dado.
- Si, ese soy yo.- Contestó Harry y se acomodó la gorra de manera de que la cicatriz no se le viera.
- ¿Desea que le enviemos su compra a algún lado?- Volvió a preguntar la cajera, que escribía enérgicamente en el teclado de su computador.
- No. No, yo lo llevaré.-
- Muy bien, retire su pedido por la puerta cuatro. Gracias por su compra.-
Harry se dirigió a la puerta señalada, y tomó las dos enormes cajas de cartón que el empleado le tendía. Con un debil “Gracias” a causa del peso de su carga, se retiró.
Caminó hasta dar vuelta la esquina, y asegurándose de que nadie lo vea, buscó su varita en el interior de su camisa, y murmurando unas pocas palabras, las cajas perdieron prácticamente todo su peso. Volvió a mirar a los lados cautelosamente, por si algun muggle podría llegar a captar sus movimientos, y con un ligero “Plop!” desapareció, para aparecerse en la cocina del Numero 12. Colocó las cajas en la mesa, y había comenzado a desarmarlas, cuando sonó el timbre de entrada. Harry se sobresaltó: ningun muggle podría haber tocado la puerta, y no esperaba visitas, o en realidad nadie le había avisado que iría a visitarlo.
Pasó su varita sobre las cerraduras, y abrió la puerta. El sol lo cegó en un primer momento y, cuando sus pupilas se acostumbraron a la luz, estuvo a punto de caerse de la sorpresa: Ronald Weasley estaba parado en la escalera, esperando a que Harry le cediera el paso para entrar. Sin decir una sola palabra, el moreno se corrió y Ron entró en la casa y se dirigió directamente a la cocina.
- Oh bien. A mi también me da gusto verte mejor amigo.- Murmuró Harry, pero asegurándose de que Ron pudiera oirlo.
- ¿Está ella aquí?- Preguntó bruscamente este.
- No se a que te refieres.- Dijo Harry con indiferencia. Trató de ocultar la inminente expresión de que sabía perfectamente de quien estaban hablando.
- No seas idiota. ¿Está Hermione aquí? ¿Adonde está?- Indagó nuevamente el pelirrojo, y sus orejas comenzaron a adoptar el típico color rojo fuego que en aquella ocación sólo significaba una cosa: peligro cerca.
- No está aquí. No se adonde está, y si lo supiera no te lo diría si me lo preguntas en ese tono.- Contestó Harry mirando la espalda de su mejor amigo y tratando de controlar su vos: aquella escena no le estaba agradando para nada.
- Tienes... tienes que decirme donde está. Tu sabes donde está. De seguro que se la pasan todo el dia juntos ¿no?- Ron se dio vuelta y miró con gesto burlón a los ojos verdes que, en ese momento, largaban chispas como si fueran dos varitas mágicas.
- Lo que hago o hacemos en nuestro tiempo libre no te incumbe. Si maduraras de una vez e hicieras bien las cosas, tal vez pasaríamos el resto del verano los tres juntos.- Dijo Harry devolviendo la mirada y apretando su varita dentro del bolsillo de su pantalón. Estaba listo para cualquier cosa.
- Claro. Ya lo entiendo. ¿Tu si que sabes hacer las cosas bien no? Si, tu eres un experto en la materia. En esta, y en todas. TU SIEMPRE SABES EXACTAMENTE QUE HACER ¿NO POTTER? – Ron comenzó a dar vueltas por la habitación, y le pegó una pata a una silla enfurecido. Se quedó unos instantes callado, mientras tomaba aire y recomponía la compostura.- El tema aquí,- continuó aun de espaldas a Harry,- es que siempre la preferiste a ella. Siempre. Tendría que haberme dado cuenta. Tu eras el héroe, ella era el resto. El cerebro, la lógica, y también la sensibilidad por que no. ¿Y el pobre de Ron Weasley? El tonto amigo de Harry Potter. Una y otra vez. Siempre en segundo plano, esperando su momento de gloria que nunca llega. Creí que con Hermione era distinto. Que ella me prefería a mi. Pero no. Tal vez Rita tuvo razón. Deben de atraerle los famosos.- En aquel momento, Ron parecía estar manteniendo una conversación con él mismo mas que con Harry. Se mecía sobre sus pies y no miraba a su amigo, y este recordó vagamente los mejores momentos de desconcierto de Tio Vernon.
- De nada servirá que te diga que estas equivocado.- Lo interrumpió Harry.- Es obvio que vienes convenciéndote de esto desde hace meses. O años tal vez. Te diré que si crees que esto es una competencia, te equivocas. Si vas a arruinar la amistad que tienes conmigo y con Hermione desde hace mas de siete años, perfecto. Pero no nos eches la culpa.


Continuara...


By La Belu Punchy!!! ^^

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