
De nada servirá que te diga que estas equivocado.- Lo interrumpió Harry.- Es obvio que vienes convenciéndote de esto desde hace meses. O años tal vez. Te diré que si crees que esto es una competencia, te equivocas. Si vas a arruinar la amistad que tienes conmigo y con Hermione desde hace mas de siete años, perfecto. Pero no nos eches la culpa. La defendí a ella como te hubiera defendido a ti, como te defendí cientos de veces, y como tu me defendiste. Se que no debía haber tomado partido, pero no podía verla sufrir. Estás a tiempo... estamos a tiempo de volver el a atrás. Si haces las cosas bien, si olvidas este tonto capricho o demuestras que realmente la amas, en dos días seremos los mismos de siempre.-
- Ah si, haré las cosas bien. ¡PERO NO PIENSO PEDIRTE CONCEJOS A TI!- Ron se dio vuelta de golpe, y se encaminó a la puerta. Harry se metió en el medio para no dejarlo pasar.
- Esto no ha terminado.- Esas fueron las últimas palabras de Harry antes de que Ron le hundiera la cara de un golpe, y cerrara la puerta de un azote.
Harry se quedó allí, tumbado en el suelo, y pensó por un momento que, con seguridad, esa sería la última vez que vería a Ron Weasley en mucho tiempo.
La nutria plateada de Hermione irrumpió en la habitación, en el momento en que Harry se abrochaba los botones de su camisa. Se posó a la altura de su hombro, y la voz de la muchacha salió de la boca del animal diciendo: “Ya estoy lista.”
- Llego en cualquier momento.- Dijo Harry, y se apareció en el living de los Granger. La Sra. Granger, que estaba en la cocina, se sobresaltó al ver aparecer al muchacho, pero en cuanto lo reconoció se acercó prácticamente corriendo para abrazarlo.
- ¿Cómo estás Harry?- Preguntó luego de soltarlo.- ¡Oh Dios que golpe tienes en la cara! ¿Qué te ha pasado?
- Yo... nada, resvalé ayer... en el baño. Sólo eso.- contestó el muchacho tratando de esconder la herida, aunque en realidad no surtía ningún efecto: tenía el ojo izquierdo tan hinchado como si Norbert, la antigua mascota de Hagrid, lo hubiera usado como juguete nuevo.- No se preocupe, estaré bien. ¿Hermione ya estará lista?- agregó ante la cara de preocupación de la Sra. Granger.
- Si, está en su habitación, ve a buscarla. Ha empacado como si fueran a casarse y nunca volviera aquí.
Harry subió las escaleras, y tocó la puerta de la habitación de Hermione.
- Si eres Harry pasa.- Contestó la voz de la muchacha desde el interior. Harry abrió la puerta, y de inmediato notó a que se había referido la Sra. Granger: la habitación era un desastre, pero aun asi estaba completamente vacía. Los cajones de madera yacían sobre la cama, y los libros de la biblioteca se metían uno a uno adentro de un baúl por si solos. La melena de Hermione se asomó por detrás de una pila de jeans, que cayeron al suelo en cuanto la chica vio el ojo de Harry.
- Por las Barbas de Merlín! ¿Qué demonios te ocurrió?- Preguntó Hermione con vos chillona acercándose a su mejor amigo para mirarlo de cerca.
- Me cai en el baño.- contestó Harry tratando de sonar convincente.
- No intentes mentirme a mi Potter. Quien te hizo esto?- Inquirió Hermione echándole una mirada severa que bien podría haberse comparado con las de McGonaggall.-
- Te diré si me prometes que no harás nada disparatado.- respondió el chico levantando los jeans que Hermione había dejado caer e intentando ocultar nuevamente el golpe de su cara.
- Gárgolas galopantes... fue Ron... ¿No es así?- murmuró ella tapándose la cara con las manos.
- Bueno... ahora no me creerás si te digo que fue un colacuerno.- agregó Harry tratando de hacer reir a su amiga.
Hermione se giró sobre sus talones y continuó metiendo su ropa en los bolsos. De vez en cuando murmuraba cosas para si que a Harry le sonaban como “¡Increíble!” o “Inmadurez!” o frases incompletas del tipo “..pero yo lo sabía”. El muchacho decidió no interrumpirla, puesto que, en definitiva, prefería aquella reacción antes de tener que ver una vez mas como la chica irrumpía en un mar de lágrimas.
Pasaron unos veinte minutos, en los que Harry se dedicó a mirar una vez mas la asombrosa pared repleta de fotos, hasta que Hermione pareció recordar que su mejor amigo se hallaba en la habitación, y le dirigió la palabra:
- ¿Cuándo ocurrió?- Preguntó de golpe, provocando que el muchacho se sobresaltara.
- La... semana pasada.- contestó este tratando de restarle importancia.
- ¡Ah perfecto la semana pasada! ¡Hemos hablado al menos diez veces en estos dias, y al señor se le paso por alto el pequeño detalle de que ahora una mitad de su cara parece a punto de caerse por culpa de Ron! ¡Y por culpa mia!- Hermione hizo una pausa en su encolerizado discurso para tomar aire, puesto que se había agitado bastante. Pero continuó antes de que Harry pudiera interrumpirla.- Y dime... imagino que si no fuera tan visiblemente evidente que tuviste un conflicto, no pensabas decirme nada... ¿No es así?
Continuara...
By La Belu Punchy!!! ^^


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