viernes, 27 de junio de 2008

Continuamos capitulo 17


Es injusto que no pueda estar contigo, cuando cada día lo deseo mas... cuando eres mi principal fuente de felicidad. ¿Por qué? ¿porqué siempre terminan perjudicándome a mi?- dicho esto, se tumbó cabeza arriba sobre el césped. Hermione no le contestó. Se sentía tan conmovida por las palabras de Harry, que se limitó a mirarlo con los ojos llorosos a causa de la emoción. La realidad era que él tenía razón. ¿Porqué todo debía ser tan complicado? ¿Hasta cuando tendrían que esconderse o... esconder lo que les pasaba? Sintió un deseo ferviente de que el resto del universo desapareciera, de que sólo quedaran ellos dos, el árbol y el césped. De que no hubiera miradas curiosas, ni palabras de reproche, ni personas que pudieran salir heridas. Pero era imposible. No importaba cuanto lo deseara ella, ni cuanto lo deseara él... nada cambiaría la situación. Harry tenía la vista clavada en la copa del árbol, y se despeinaba distraídamente el remolino de su negra cabellera. Hermione lo miraba atentamente esperando que reaccione, que diga algo. Pasaron segundos, o horas (les era muy difícil medir el tiempo que pasaban juntos), y entonces Harry... sonrió. Hermione lo miró consternada.
- ¿Porqué sonríes?- preguntó.
- Porque, a pesar de todo, no puedo tener mejor compañera en esta aventura que... la que tengo ahora.- le contestó, y reposó su cabeza en las piernas de la chica. Ahora ella le revolvía el cabello.
- Tenemos que tener mas cuidado... ser mas cautos. Eso es todo.- agregó Hermione.
- Lo intentaré. Lo prometo.- dijo él, juntando su mano con la de la muchacha.
- Quiero proponerte algo.- soltó Hermione misteriosamente. Harry se incorporó.
- ¿Tiene que ver con anillos, un vestido largo y una túnica de gala?- bromeó.
- Para nada.
- Mejor así.
- Omitiré ese comentario.- replicó Hermione, por sobre las risas del muchacho. Esperó que se calmara, y continuó.- Sabes que la próxima visita a Hogsmade es el día de Halloween.
- Lo leí esta mañana en el tablero de anuncios.- contestó Harry.
- Pues bien, ayer mantuve una charla con McGonnagall. Le pregunté si en esas excursiones podíamos... desaparecernos. Ir a otro lugar.
- ¿Y que te dijo?
- Que, como somos mayores de edad, podemos hacerlo siempre y cuando regresemos a la hora pautada.-explicó la jovencita.
- ¿Y adonde quieres que vallamos?- indagó Harry.
- Pues bien, estaba pensando que... bueno, coincide con el aniversario de la muerte de tus padres. Y que podíamos hacer una visita al Valle de Godric. Ya sabes... ir con más tranquilidad... ahora que ya no hay peligro de que... seamos engullidos por una serpiente gigante ni nada de eso.- concluyó Hermione con una sonrisa tímida. Harry la miró dubitativo. Realmente quería volver al Valle, y la idea de ir justo el día del aniversario de muerte de sus padres era muy tentadora, pero igualmente tenía que hacerse a la idea.
- Lo pensare.- contesto luego de unos momentos.
- Bien. Tienes bastante para hacerlo.- concluyó la chica. Se quedaron en silencio, y mas tarde entraron al castillo.


Harry trataba de recordad como los muggles festejaban aquellas celebraciones, pero después de vivir la mitad de su vida en el mundo mágico, se le hacía dificultoso. Igualmente, era obvio que los muggles no tenían calabazas flotantes, ni pequeños monstruos salvajes corriendo en sus pasillos para Halloween. La mañana del 31 amaneció húmeda y fresca, y los destellos dorados del horizonte prometían un día soleado. Harry despertó temprano. En realidad, no había dormido casi nada: la ansiedad por volver al Valle de Godric le provocaba un cosquilleo difícil de ignorar. Era como estar a horas de reencontrarse con un amigo al que no se ve desde hace mucho tiempo. Sentía que volver al lugar en donde todo había empezado para él significaba ponerle fin a toda esa historia de una vez, comenzar de nuevo.
La sala común estaba vacía, puesto que aun era muy temprano. Harry se acomodó en una de las butacas por las que se veían, a través de la ventana, los jardines del colegio bañados de sol. La gente empezó a despertarse, y la sala se fue llenando de “buenos días” y murmullos de excitación por le pronto viaje a Hogsmade. Hermione bajó minutos después, con la cara hinchada por el sueño, y le dirigió una sonrisa a Harry.
- Estás muy linda.- le susurró él.
- ¿En serio cada vez que me ponga esta camisa vas a hacer ese comentario?- indagó ella sonriente, casi sin mover la comisura de su boca. Bajaron a desayunar con el resto, y luego se dirigieron al hall, donde Filch revisaba la lista de los alumnos con permiso. Harry tomó a Hermione por la muñeca una vez que llegaron al sendero, y la condujo detrás de un árbol. Le echó la capa para hacerse invisible por arriba, y la chica rodeó con su brazo la cintura del muchacho.



Continuara...



By La Belu Punchii!!! ^^

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