
¿Qué le diría? Actuaría con normalidad. Pero... no indiferente, puesto que ella pensaría que no le había afectado. Y tampoco demasiado efusivo o cariñoso, puesto que podía entender otra cosa. Si, con naturalidad. Sería el mismo Harry de siempre. Después de todo, ella era la misma Hermione de siempre. La Sra. Black aun chillaba, y el timbre volvió a sonar. Al abrir se encontró con nada mas y nada menos que con la familia Weasley en pleno.
- ¡Feliz cumpleaños!- Gritaron algunas voces, y la Sra. Weasley lo abrazó fuertemente, seguida por Fleur. George, Bill y el Sr. Weasley le tendieron una mano, y este último salió corriendo al comedor, puesto que había visto el televisor que Harry había comprado. Entonces, y para sorpresa de Harry, Ron y Ginny aparecieron detrás de todos sus familiares. El primero se limitó a darle un apretón en la mano, mientras que la chica paso a su lado sin saludarlo, esperando que Harry cierre la puerta.
- ¿Podemos hablar?- Preguntó la pelirroja, con vos un tanto temerosa.
- Si claro. Sígueme.- Harry la condujo a su habitación, pero dejó la puerta abierta. En cuanto entraron, Ginny lo miró por un segundo a los ojos, y desvió su mirada hacia el placard. Harry se apoyó en el marco de la puerta, previendo lo que sería una larga y no muy agradable charla.
- Lamento muchísimo todo lo que ha pasado. Realmente.- murmuró la muchacha.
- Yo también. En serio.- respondió el chico.
- Oh cuanto me alegro de que no estes enojado conmigo.- suspiró Ginny y se acercó a Harry para abrazarlo, pero el muchacho no le devolvió el abrazo.- ¿Qué ocurre?- preguntó ante el evidente desinterés de su novio.
- No estoy enfadado, pero si desilusionado. A lo que voy es que... las cosas no volverán a ser las mismas. Y no es solo por esto es porque... bueno, no puedo continuar.- Dijo Harry tratando de no mirarla a los ojos.- Lamento mucho por todo lo que hemos pasado, juro que si, y te aseguro que no me arrepiento de nada, que estar contigo fue una de las mejores cosas que me paso en la vida. Pero... no puedo mas. Sería lastimarme, y lastimarte a ti. Y no puedo permitirme eso.- concluyó. La chica lo soltó.
- Sabía que esto pasaría. Estaba segura. A fin de cuentas, no soy lo suficiente para ti.-
- Yo no dije eso.- la interrumpió Harry.
- No, yo lo digo. Si quieres terminar con esto, bien. Pero no esperes que seamos amigos de un día para el otro.- Respondió la muchacha al borde de las lágrimas, y dejó la habitación. Harry esperó unos segundos para darle ventaja, y bajó al comedor. La Sra. Weasley cargaba a Teddy mientras hablaba con la Sra. Tonks., y el Sr. Weasley le explicaba a Hagrid como se suponía que funcionaba el veletisor. Harry no sabía nada de electrónica, pero le pareció que la versión del Sr. Weasley del funcionamiento del aparato no era para nada correcta: según él, también te veían los del otro lado. Sonó una vez más el timbre, y Harry atendió. Luna y Neville entraron, y en la desesperación por cerrar el retrato, dejó sin querer la puerta abierta. Cuando se dio vuelta, vio como Hermione y sus padres entraban en el hall. Notó que la chica lo buscaba con la mirada, y se sonrojó un poco. Hermione hablaba con sus padres y les explicaba lo que a Harry le pareció que eran las reformas de la casa, puesto que en ese momento no escuchaba: estaba mas pendiente de su mejor amiga, de verla hablar, o caminar, ¡o lo que sea! Era como si por primera vez notara lo hermosa que era, o como si nunca la hubiera visto en los siete años que hacía que se conocían. Sin embargo... era la misma Hermione. No era ella lo que había cambiado, era la forma de mirarla de Harry, como si le hubieran puesto otros anteojos. Antes de que se diera cuenta, la Sra. Granger le estaba dando un abrazo, y el Sr. Granger le tendía una mano al tiempo que decía “Feliz cumpleaños chico”. Buscó con la mirada a su mejor amiga. Ésta le sonrió de una manera tan espontánea que cualquiera en al habitación hubiera jurado que nada había pasado entre ellos dos, y que era imposible que minutos antes la chica hubiera besado al muchacho. Se quedó mirándola. Tal vez fuera por la cara de estúpido que debía tener, o por algún desconocido motivo, pero la chica empezó a reir, y continuó hablando con sus padres y mostrándoles la casa. Harry sacudió la cabeza, como tratando de sacarse agua de los oidos, y se dirigió de nuevo al comedor, donde todo el mundo lo esperaba para su fiesta.
Sencillamente, no podía creer que fuera verdad: toda esa gente estaba reunida alli por él. La cocina comedor resultaba extrañamente pequeña debido al amontonamiento de gente y, aunque eran casi las tres de la mañana, nadie parecía con ganas de irse. Hagrid estaba un poco pasado de copas, y canturreaba una canción irreconocible.
Continuara...
By La Belu Punchiii!!! ^^


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